La maldita enfermedad de la queja

La maldita queja. Yolanda Morales

Queja, resignación, victimismo, motivación, poder personal, máster de coaching para la excelencia, toma las riendas de tu vida, curso de coaching en Sevilla, Yolanda Morales Pereira, Curso de crecimiento personal en Sevilla, Construye la vida que deseas

«La gente se queja mucho, pero se acobardan a la hora de actuar. Quieren que todo cambie, pero se niegan a cambiar».

Paulo Coelho

¿Cuántas quejas has escuchado hoy a tu alrededor? ¿Cuántos lamentos has emitido? ¿Cuántas críticas te has lanzado por el simple «placer» de castigarte? Una, dos, tres… ¡Por favor para ya!

Son muchas las veces en que nos descubrimos habiéndonos instalado en una queja crónica. Una queja que lo único que hace es mantenernos en aquel lugar que tanto criticamos. Y desde ahí, entramos en un estúpido círculo vicioso del que no sabemos o no queremos salir.

Somos unos magníficos actores que han aprendido a la maravilla un papel establecido por el programa de pensamiento imperante. Simples marionetas que se dejan mover por unos hilos que maneja un sistema que nos alinea, sin poner ninguna resistencia. Como si en realidad no fuéramos más que pequeños irresponsables que dejamos que otros nos dirijan. Claro, es más fácil quejarse de las decisiones que adoptan otros, en lugar de tomar las riendas de nuestras vidas.

¿Sabes el daño que te causa la queja?

La queja te paraliza, no te conduce a nada. Precisamente esa es la gran diferencia entre la aceptación y la resignación. Asumir nuestra responsabilidad de vida o ser unas pobres víctimas que no quieren crecer. Muchas veces preferimos decir lo mal que está todo, hablar de nuestra mala suerte, del mal tiempo… Porque en realidad, preferimos quejarnos y quejarnos, en lugar de capitanear nuestro destino.

Algunas personas incluso defienden la queja y la consideran como una crítica necesaria. Pero en realidad no es la queja sino la toma de conciencia la que hace que seamos capaces de despertar. Es la aceptación y no la resignación la que nos conduce a sentir la capacidad de ser libres para escribir nuestra propia historia.

Cuando crees no tomar decisiones, estás dejando tu vida en manos de otros. Cuando te quejas y no haces nada porque las situaciones cambien, estás decidiendo perder tu libertad y tu capacidad creadora. Si, cuando decides no jugar el juego de la vida, en realidad estás decidiendo que gane el miedo y la resignación. 

Adelante, date permiso para tomar con decisión el timón del velero de tu destino. Clic para tuitear

¿Quieres vivir en la resignación?

Si te quedas atascado en la resignación de que todo es como es y de que es imposible que las cosas cambien, esa será tu realidad. Si crees que lo único que puedes hacer es no hacer nada y que sean otros quienes decidan mientras te quejas,  esa es tu decisión. Sí, tú eres quien decide, aunque no quieras ni siquiera reconocerlo. 

Cuando decides resignarte, simplemente reconoce que esa es tu decisión. Deja de quejarte y asume que has decidido no ser responsable de tu vida. Te guste o no, cuando decides lamentarte y no reconocer tu poder, lo cierto es que decide tu cobardía y tu miedo por ti. 

Te guste o no, siempre serás el protagonista de tu propia vida y nadie puede vivir por ti. Así que ya lo sabes: deja de quejarte y coge con decisión el timón del velero de tu vida. Hagas lo que hagas no te quejes porque en los lamentos no haces más que perder el reconocimiento de tu propia valía y libertad de decisión.



Te invito a que te vas a lances a la aventura de vivir y de crear la mejor versión de ti mismo. Atrévete a vivir con el propósito que realmente te mueve y así desarrollarás al cien por cien el motor de tu motivación y tu talento.

 

¡Comparte esta entrada!

74 Comments

  1. Lorenzo Garrido dice:

    Acabo de entrar en tu nueva web, los contenidos son muy interesantes.
    Gracias por toda la energía y positivismo que me transmitiste en el curso que realicé contigo como profesora en la sala Bioespacio.
    Felicidades.
    Un abrazo.

  2. Dalma dice:

    ¡Hola! Absolutamente de acuerdo. Quejarse es un pésimo hábito que lo único que nos trae es más motivos para quejarnos, nos volvemos imanes de experiencias que nos desagradan para así tener la eterna excusa de que la queja en nuestra situación es válida. Uno requiere ver qué está dentro de su círculo de influencia y actuar y si está fuera de mis manos para qué quejarme. Gracias por compartir. ¡Excelente!

  3. Que post, tan bonito, y nada más empezar el día, que alguien te de ese ánimo que necesitas. Yo no soy mucho de quejarme, soy más bien de afrontar las cosas, aunque a veces si es verdad me desilusiono cuando después de tanto luchar por algo, o algún proyecto no sale como esperaba, pero eso es la vida misma, empezar siempre empezar y tener una actitud positiva ante cualquier cosa, porque nadie lo va a hacer por nosotros. No resignarse y seguir adelante, apartar de nosotros los pensamientos negativos, más bien convertirlos en energía, que nos motive a intentar a hacerlo mejor. Saludos.

  4. Reina Viral dice:

    Hola: la frase de Paulo Coelho me parecé tan acertada. Y tu publicación inspiradora. Porqué nos conduce, a un estado mental más positivo.La queja en mi opinión, siempre incluye, un trasfondo negativo. Y algunas veces deriva en situaciones favorables. Como cuando manifestamos, nuestra incorformidad por determinada situación. Que no está ligada únicamente a nosotros mismos.

  5. María Sánchez Fabián dice:

    ¡Hola! Me ha gustado muco el comienzo con la frase de Paulo Coelho. Por norma general las personas se quejan muchísimo por todo…, yo a veces me incluyo en ese grupo de personas, aunque cuando me doy cuenta cambio el chip porque obviamente no ganamos nada quejándonos. Lo mejor es dejar de quejarse y luchar por lo que queremos. Besos.

    • Gracias María por tu comentario y sobre todo por tu sinceridad. Ciertamente tenemos el hábito de quejarnos y cuando lo hacemos nos ponemos en el papel de pobres víctimas que no pueden construir su destino y que tan sólo pueden lamentarse y dejar que pasen los días.
      Un placer coincidir contigo.

  6. Sara dice:

    Hola guapa, pues si que tienes muchísima razón, yo no soy de quejarme mucho y de lo que me quejo no tiene remedio… a no ser que contrate una niñera… bromas a parte, muy interesante y mucha positividad que desprende que estoy segura que a más de una persona ayudas con tus palabras porque hacen reflexionar, gracias por compartirlo, besos.

    • Totalmente de acuerdo Sara, la queja no nos lleva a ningún sitio y no tiene sentido quejarnos cuando no hay opciones de camino. Recordar que siempre tenemos la opción de construir la vida que deseamos y abandonar la queja es el camino, sin lugar a dudas.

  7. Susana López dice:

    ¡Qué buen post! Me ha encantado porque es como la voz de tu conciencia..es totalmente cierto que no podemos vivir quejándonos y sin hacer nada para solucionarlo y también veo cierto que aunque seamos personas optimistas cuando se entra en un círculo donde hay otra gente quejándose al final acabas tú también participando del tema. 😀 ¡un saludo!!!

    • Bueno Susana, al fin y al cabo siempre tenemos la capacidad construir la vida que deseamos y dejar a un lado la queja o engancharnos en los lamentos y en el victimismo de los demás. Somos nosotras quienes decidios ¡claro que si!

  8. Paula Alittlepieceofme dice:

    Yo creo que a veces simplemente nos quejamos por llamar la atención de alguien y que nos escuche.
    Es decir, buscamos que otros nos solucionen los problemas y eso no puede ser. Buen, post, saludos!

    • Cierto Paula, a veces preferimos dejar la responsabilidad de nuestras vidas en manos de los demás y preferimos entrar en el juego de la queja en lugar de construir nuestra realidad. Gracias por tu aportación

  9. que buena entrada de post y que gran verdad…. nos pasamos la mayor parte de los dias de nuestra vida quejandonos, ya sea por una cosa o por otra. Pero bueno a veces no queda mas remedio jejeje como dicen, el que no llora no mama….

    • Bueno Mayte, la verdad es que no tiene mucho sentido lo de quejarse y de convertirnos en víctimas. Venga, aunque nos creemos llamar la atención lo cierto es que con la queja no hacemos más que perder nuestro poder. Un abrazo y un placer leerte.

  10. Noel Arias dice:

    Me he sentido identificada y realmente es necesario llevar a cabo ese cambio, pero como mencionas a veces uno tiene miedo de dar ese paso.
    Espero poder animarme a darlo en un futuro cercano y dejar la queja atras.
    saludos

    • Claro que si Noel, poco a poco todos los caminos se van transitando. Poco a poco es fácil tomar conciencia de la capacidad de ser libres que tenemos y del daño que nos hace entrar en el papel de víctima que se atasca en la queja constante.
      Cada día podemos construir nuestras vidas, cada día vuelve a amanecer, así que como al final todo pasa ¿para qué quejarnos?
      Un abrazo

  11. Hola Yolanda,

    muy acertado calificarlo de «enfermedad», porque la tiene quien la sufre todas las horas del día: que si llueve, que si hace sol….

    Efectivamente es una fuga de energía y una gran recomendación eliminarla de nuestras vidas. Lo mejor: actuar más y quejarse menos. 🙂

    Un saludo.

    Séfora.

    • Gracias Sefora por tu comentario. Es cierto que hay personas que tienen la costumbre de quejarse por todo, hay vidas donde todo es una queja. Personas que prefieren quejarse y ponerse en el papel de víctimas en lugar de tomar las riendas de su vida y construir la realidad que desean. Bueno, cada uno decide lo que quiere, así que yo me apunto a lo de actuar más y quejarme menos.
      Un abrazote

  12. No puedo estar más de acuerdo. Las quejas no nos conducen a nada más que a la frustración y la ansiedad. Tomar el timón no es fácil, por supuesto, pero creo que dejarse llevar, a la larga, es todavía peor.

    • Comparto contigo tu opinión, la queja nos conduce al sufrimiento y de ahí a la ansiedad hay sólo un pequeño paso. Cuando estamos enfocados en todo lo que creemos que está mal no nos enfocamos en lo que realmente está bien en nuestras vidas ni en todo lo que nos aporta cada uno de los aprendizajes.
      Sin dudarlo, me apunto a dejar la queja a un lado, tomar las riendas de mi vida y caminar, siempre hacia delante.
      Un abrazo

  13. Es cierto que esto de las quejas es un círculo vicioso. Cada día escuchas a casi todo el mundo quejarse por algo, parece que a veces no se acierte con nada y a lo largo de todo un día siempre hay cosas positivas y otras no tanto…

    • Claro, lo que ocurre es que cuando entramos en el discurso vacío y fatalista de la queja, lo único que hacemos es enfocarnos en lo «difícil» que es todo y eso nos sirve de excusa para no movernos. Cuando nos quejamos nos resignamos y desde la resignación lo que hacemos es ahogarnos en el mundo del victimismo que dando daño provoca.
      La clave para mí está en tomar las riendas y en contruir la vida que deseamos, reconociendo nuestro empoderamiento personal.
      Un abrazo y gracias por tu comentario

  14. Hola Yolanda,

    me ha encantado tu post y estoy totalmente de acuerdo contigo. Situarse en la queja permanente es adoptar el rol de victima.

    Siempre es mucho más productivo y satisfactorio analizar lo que no nos gusta y trabajar en la dirección del cambio que deseamos para nosotros mismos o para nuestra vida.

    Un abrazo
    Mª Cristina

    • Gracias Mª Cristina por tu comentario. Es cierto que cuando nos instalamos en la queja adoptamos el estúpido papel de víctimas, un papel que no hace más que recordarnos que no tenemos el poder de cambiar nuestros destinos, que no podemos construir la vida que deseamos.
      Cuando nos quejamos nos olvidamos de quienes somos y entramos en un círculo vicioso en el que es necesario salir para así ser capaces de tomar las riendas de nuestras vidas de una vez por todas.
      Precisamente el Máster de Coaching para la Excelencia que comenzamos en febrero en Sevilla, consiste en reconocer nuestro poder y en construir nuestros propios destinos.
      Un abrazo

  15. LadyA dice:

    Buf, ni te cuento la cantidad de quejas que he tenido que oír hoy… Y si, yo también me he quejado… Tengo claro que ser tan negativo y pasarse el día quejándose no es nada bueno para la salud mental, pero me cuesta muchísimo cambiar mi forma de pensar

    • ¿Te has dado cuenta que hasta para hablar de la queja te has quejado?… jajajaja
      Bueno, poco a poco. Para comenzar yo te propondría dejar de quejarte por ejemplo una hora al día, te podrías poner una pulsera donde podrías escribir «MOMENTO SIN QUEJA» y decirle a las personas que están contigo que cuando tienes puesta la pulsera no te vas a quejar y que te ayuden si ven que lo haces, para que te avisen a cambiar ese hábito.
      Sinceramente la práctica de la queja no es más que entrar en un círculo vicioso muy dañino donde nos abandonamos y no tomamos las riendas de nuestras vidas. Pero tranquila, sólo es cuestión de despertar y de lanzarse a construir la vida que deseas.
      Un abrazo

  16. Hola, dicen que todos los días se aprende algo nuevo y con tu post lo he dado por sentado, ya que no siempre vemos las cosas de manera objetiva, eso de las quejas, creo que es mas un estilo de vida, que las personas adoptamos cuando queremos evadir responsabilidades, además que es mas fácil culpar a algo, a alguien, que ver las propias acciones.
    Por otro lado creo que ese Máster de Coaching está increíble, y te deseo toda la suerte del mundo.

    • Gracias Sharon. Estoy totalmente de acuerdo contigo en que la queja es una fantástica excusa para no asumir nuestra propia responsabilidad a la hora de crear nuestras vidas. El gran problema es que instalados en la queja no hacemos más que perder nuestro poder personal, convertirnos en víctimas y no ser conscientes de la capacidad creadora y de libertad que poseemos.
      El Máster de Coaching para la Excelencia «Construye la vida que deseas» que realizo en Sevilla a partir de febrero, es precisamente una invitación a despertar nuestra capacidad creadora, a empoderarnos y a asumir la decisión del rumbo que le damos a nuestros destinos.
      Un abrazo.

  17. ¡Holaaa!
    Que post tan lleno de verdad; creo que siempre ha sido más fácil ver la paja en ojo ajeno que en el propio y es muy sencillo criticar y culpar a los demás que en verdad tomarnos un momento de reflexión y autocrítica.
    Es dificil cambiar, pero al final es mucho más sano; a mí me sucedió que culpaba a todo y me quejaba de todo pero ahora hago dos cosas: Evalúa cuál es mi culpa y trato de ver el vaso medio lleno.
    ¡Besos!

    • ¡Claro que si Sandra! Cada día tenemos la oportunidad de cambiar, de crear nuestras propias vidas y de tomar las riendas de una vez por todas. Cuando entramos en el círculo vicioso de la queja cerramos las puertas de nuestro propio poder personal, nos negamos nuestra propia libertad.
      De todas formas, como tú bien dices, es cuestión de lanzarse a cambiar y de construir la vida que deseas.
      Un abrazo

  18. Sonia dice:

    Es lo habitual de una mente débil o frágil, la queja y la excusa es el primer recurso. A mí me da fastidio esas actitudes sin haber primero intentado o luchado por algo. Cierto que nadie nos salvamos de ese rasgo porque todos nos quejamos en algún momento de nuestra vida, pero hay gente que lo toma como habitual y eso cansa.

    • Cierto Sonia, estamos muy acostumbrados a entrar en el círculo vicioso de la queja, a veces nos gusta sentirnos pequeñitos y preferimos que nos cuiden un poco y utilizamos la queja como una excusa.
      El problema es cuando la queja se convierte en un hábito y como desde ese hábito lo que hacemos es perder nuestro poder personal y hacernos cada vez más pequeños convirtiéndonos en victimas de pasado, del sistema o de cualquier circunstancia que nos sirva de excusa…
      Un abrazo

  19. Itziar dice:

    Un buen post para salir del estado de lamento en el que muchos viven sin ser conscientes.
    Un beso. Salsearé por tu casita.

    Itziar

    • Será un placer Itziar encontrarte por este rinconcito del mundo. Es cierto que son muchas las veces en las que nos atascamos en la queja y en el victimismo y desde ahí no nos atrevemos a tomar las riendas de nuestras vidas ni a reconocer nuestro poder personal. Así que vamos a dejar de quejarnos y vamos a lanzarnos a la aventura de vivir de una vez por todas.

  20. María dice:

    #Aplaudandepie, Yolanda. Por fin alguien hablando de responsabilidad, de tomar decisiones respecto a nuestra vida y de hacer lo que está en nuestra mano para conseguir lo que queremos.
    No hay nadie más tóxico que esos «quejosos crónicos» a los que todo les va mal, a todo le tienen que poner pegas, siempre viendo el lado oscuro de la vida, ¡y pretendiendo que los demás se unan a su carro de tristezas!
    Y, ojo, que no digo que hay que ir por ahí como el hada Campanilla, derrochando optimismo injustificado, sino que, como tú dices, quejarse y no actuar es una estupidez.
    La queja con acción cambia el mundo; por sí sola puede ser liberadora (el recurso al pataleo), pero si no es activa las cosas no cambiarán.
    No puedo estar más de acuerdo contigo y con tu artículo.

    • ¡Muchas gracias María!
      El gran problema de la queja es que nos deja paralizados, que con ella nos metemos en un círculo vicioso donde no nos damos permiso para ser quienes somos en realidad ni para desplegar todo nuestro potencial. Hay tantas personas que se quejan y se quejan sólo para eso: para quejarse y no hacer nada…
      Yo creo que es necesario despertar de una vez por todas, tomar las riendas de nuestras vidas, dejar de sentirnos esas pobres víctimas inútiles en las que nos coloca la queja. En lugar de ello construir la vida que deseamos y reconocer nuestro poder personal. La vida es una decisión.
      Precisamente cuando entré en el mundo del Coaching aprendí a construir objetivos reales, a definir planes de acción para llegar hasta ellos, a tomar conciencia de la realidad y a partir de ahí, atreverme a soñar y a crear, esto sin duda alguna, me llevo a empoderarme y quererme cada día un poquito más.
      Un abrazote María. Por cierto, sigo todos los consejos de tu blog que son MUY interesantes.

  21. Cuanta razón tienes Yolanda.

    Por suerte, estoy en el camino de quejarme lo menos posible y valorar más aquello que logro o tengo. Y esto ha sido la decisión tras ver que una mentalidad positiva lo cambia todo.
    La mentalidad positiva te lleva a actuar y a lograr poco a poco pequeños logros que dejan olvidada la queja 🙂

    Un saludo.

    • Poco a poco Marta, ya verás como en cuanto te pongas en camino vas a ir viendo como éste se va creando a tus pies. Cuando dejas de quejarte empiezas a asumir tu responsabilidad, empiezas a sentir realmente la capacidad que tienes de crear tu vida, de tomar las riendas y de empoderarte.
      Abandonar el círculo vicioso de la queja no es más que una decisión que nos conduce a la libertad y desde ahí empiezas a tomar conciencia del regalo que es la vida, así que adelante, y construye la vida que deseas alejándote de la queja.
      Un abrazo

  22. Lorena dice:

    ¡Hola!
    Muy bueno el artículo, qué gran verdad es que nos quejamos por vicio tantas veces y no hacemos nada por cambiar lo que nos molesta.
    Es muy fácil caer en la queja pero ciertamente tenemos que movernos para estar a gusto y abandonar este dañino hábito. Perdemos tanta energía con la queja…
    Me encantan tus consejos, gracias!
    Un beso

    • Gracias Lorena. Pues si, nos quejamos de vicio demasiadas veces…
      El truco es tan sólo movernos, ir allá donde deseemos, dejando los miedos y el victimismo a un lado. Construyendo nuestros destinos, empoderándonos y tomar las riendas de nuestras vidas. No nos queda otra…
      Así que ya sabes, ha llegado el momento de despertar y dejar de una vez para siempre el mal hábito de la queja.
      Un abrazo

  23. Las Delicias de Afrodita dice:

    Hola !!!
    Un artículo maravilloso!! La verdad es que me he visto reflejada a mi misma en el día de hoy, que me he pasado la mañana quejándome, aunque ahora ya me he dejado de tanta queja y me he puesto manos a la obra 🙂 . Es verdad que si quieres algo hay que luchar por ello , y la queja no hace más que paralizarte, y así no hay manera de avanzar. Gracias por tus consejos tan maravillosos!! Besos

    • Cierto guapísima, hay momentos en el que entramos en el círculo vicioso de la queja y nos vamos haciendo cada vez más y más pequeños para convertirnos en pobres victimas de todo, para sentir que no tenemos poder y que cualquiera puede decidir sobre nuestras vidas…
      Eso puede pasar en algún momento, pero la clave está en tomar conciencia y en tomar las riendas para que esa queja no sea algo crónico que nos impida crear nuestra propia vida. Ha llegado el momento de despertar para ser conscientes de la libertad que poseemos para construir la vida que deseamos, Ha llegado el momento de decidir hacia donde nos dirigimos y de crear el plan de acción para alcanzar el objetivo que nos comprometamos conseguir (precisamente esa es la esencia del Coaching: tomar conciencia, hacernos responsables y pasar a la acción)
      Un abrazo

  24. Es totalmente cierto. Hoy me levantaba enojada y molesta y en un momento pense: -pero porqué estoy enojada?
    jajaj creo que es un mecanismo repetitivo que uno hace sin darse cuenta. Como se me molestara vivir? Me ha gustado mucho el artículo. Todos hemos pasado por esto, quejarnos como si no pudiéramos cambiar algo, aunque hay situaciones extremas, en la mayoría podemos hacer algo al respecto y cuando no se puede nada (como con cosas extremas) la aceptación es lo único que queda. Creo que las personas en general no sabemos vivir con lo que nos toca, siempre queremos lo que hay en la vereda de enfrente y no nos basta lo que tenemos al lado. El pasto del vecino siempre es más verde. Ha cambiar ya la conducta. Besos.

    • Cierto Alexandra, solemos ver el pasto del vecino más verde que el nuestro, cuando en realidad eso no es más que mentirnos al no valorar lo que tenemos y al fantasear con lo que otros poseen. Precisamente cuando nos quejamos nos comparamos, nos infravaloramos y no somos conscientes de nuestro propio poder personal.
      De todas maneras, el camino para que construir la vida que deseamos es precisamente la de darnos cuenta de nuestro poder y de la libertad que hay en nosotras para volar tan alto como deseemos.
      Muchas gracias por tu aportación.
      Un abrazo

  25. Poco me quejo, pues se que no vale de nada ni nadie hará nada por uno, así que si algo no me gusta pues trato de resolverlo sin tratar de dar lata con los quejidos.

    • Cierto Amparo. Quejarnos no sirve de nada, aunque en muchas ocasiones a través de la queja lo que buscamos es llamar la atención. Realmente a través de la queja y el victimismo aquellas personas que tienen un ego mayor, lo que hacen es creerse el centro del universo y culpabilizan a los demás de todas sus «grandes desgracias»… Al final, lo único importante es darnos cuenta que a través de la queja no hacemos más que anularnos y que desde ahí es imposible tomar las riendas de nuestras vidas y mucho menos construir la vida que deseamos.
      Un abrazo.

  26. Eliana dice:

    Yolanda es impresionante cómo la queja nos deja dando vuelta en la misma rueda por días, semanas y tal vez meses, la queja es una zona de confort donde nos sentamos para no responsabilizarnos de lo que realmente nos concierne, es más fácil quejarse que asumir, debo admitirlo, pero con el tiempo esa queja se nos vuelve tan pesada y odiosa que luego no sabemos cómo salir de ella, y es que incluso la establecemos como un lenguaje, una forma de comunicarnos con otros, sin darnos cuenta que perdemos mucha energía y recargamos a los demás de esa mala vibra. Saludos.

    • Totalmente de acuerdo Eliana, es más fácil quejarnos que asumir nuestra responsabilidad. Mientras que estamos paralizados lamentándonos de todas nuestras desgracias todo se justifica, nos damos permiso para vernos incapaces y de negar nuestro propio poder personal… Sin embargo en el momento en el que tomamos consciencia de la libertad que poseemos para crear nuestros destinos, en ese mismo instante salimos del círculo vicioso de la queja y nos lanzamos realmente a la aventura de vivir.
      Un abrazo de corazón y gracias por tu aportación

  27. Vanesa dice:

    Hola guapa, yo creo que no hay que regocijarse en las quejas pero sí es cierto que para mí la queja es una forma de expresión como otra cualquiera y a veces es imprescindible para desahogarme. Lo más importante, como bien dices, es actuar sobre lo que no nos gusta pero también debemos darnos tiempo para reflexionar, ver cómo lo hacemos y desahogarnos, de esta forma o de cualquier otra. Muaksss

    • Gracias Vanesa, la verdad es que la queja no nos conduce más que a vivir paralizados y no construir la vida que deseamos. La queja nos mete en un círculo vicioso sin sentido, así que el camino es tirar para delante siempre, teniendo muy claro nuestros objetivos. Un abrazo

  28. Creo que en este mundo, el deporte nacional es la queja… Hay que quejarse por todo! Y no se valora lo suficiente las cosas bien hechas.
    Besos desde Just For Real Girls

    • Totalmente cierto Miriam, uno de los deportes de nuestra sociedad es la queja y el criticar sin sentido. El problema es que mientras más nos quejamos, más nos perdemos todo lo bello que sucede a nuestro alrededor. Un abrazo

  29. Hola guapa =) Lo cierto es que la queja en su medida no es mala, cuando alguien se nos queja por algun defecto o situacion que no percibimos, pues hasta bien viene para poder cambiar, para solucionar, darnos cuenta de algo que de otra forma no sería posible. Pero desde luego que no hacer de la queja un lifestyle ni mucho menos. Infelizmente hoy dia es lo que hay =( Un besito guapa

    • Bueno Joana, una cosa es hacer un comentario de algo que no nos gusta o que no nos convence, pero ante lo cual no estamos resignados y que por tanto reconocemos nuestra capacidad de crear. La queja en sí no nos lleva a ningún sitio más que al victimismo y a la resignación. Un abrazo

  30. Yolanda cuánta razón tienes en todo lo que dices. Estas personas que pasan gran parte de su tiempo quejándose, casi siempre suelen ser personas muy negativas. Yo intento siempre rodearme de personas que no me quiten energía y que me den buenas vibraciones.

    Un saludo!!

    • Cierto Mariangeles, las personas que están ensimismadas en la queja se convierten en personas negativas que si pueden te hunden un poquito más… así que a la queja ni agua… Un abrazote

  31. Debo confesarte que de quejas sé más bien poco porque me han educado en la acción no en la queja. Mis padres no son de quejarse son de hacer cosas para cambiar sus realidades, para hacer las cosas mejor. Si se han quedado por su situación cuando yo era pequeña, la verdad me di cuenta poco porque no lo rengo muy presente y una de las cosas que más me molesta en las personas que se quejan es que no actúen, que se queden en la queja constante y no hagan nada por actuar y hacer las cosas de otra manera. Las cosas van cambiando, o al menos eso espero, así que genial que trabajes en abrir mentes y crear otras posibilidades 🙂

  32. Pilar dice:

    Aayyyy Yolanda!! Cuánta razón. Yo también escribí sobre la queja en el blog porque considero que es un mal bastante común. No estar contentos con los que tenemos y somos. La aceptación y el ser feliz momento a momento es un aprendizaje fundamental. Gracias

    • Cierto Pilar, la queja es para mí la alarma de la resignación, algo totalmente diferente a la aceptación, que no nos conduce más que a la apatía y al sufrimiento. Así que a dejar las quejas a un lado y a ponernos manos a la acción para crear la vida que deseamos. Un abrazo

  33. Para mí hay quejas positivas y otras no. Las quejas positivas son aquellas que te mueven al cambio, aquellas que te ayudan a ser conscientes de que algo no está bien.
    Las quejas negativas son esas quejas que no tienen un sentido alguno para hacerse.
    Me encantó tu post y la mirada que le das.
    Saludos.

    • Bueno Alexa, yo la queja como tal no creo que existan positivas o negativas. La queja que nos paraliza y que no nos pone en acción no es más que un tiempo perdido así que yo por si acaso, probaría a no quejarme y verás como cambia la energía de nuestro propio poder personal. Gracias y un abrazo

  34. Si la queja es para conseguir algo la encuentro positiva, por ejemplo para que alguien cambie su actitud hacia ti. Pero las típicas quejas «mentales» que tenemos a menudo no hacen más que entorpecernos y ponernos de mal humor, al menos en mi caso. Si la cosa tiene solución pues soluciónalo y deja de quejarte. Y si no tiene solución pues asúmelo y deja de quejarte. Eso es lo que me digo a mí misma cada vez que noto que me estoy quejando mucho 🙂

  35. Es tan fácil quejarnos y hay tantas personas a nuestro alrededor que lo hacen constantemente. Y en cambio tomar las riendas de nuestra vida es más difícil, requiere de determinación, confianza, no rendirse,…sin ninguna duda esta última es la decisión buena que nos empodera y nos hace tomar consciencia de nuestra valía y poder.

    • Tomar las riendas y dejar de quejarnos es el camino para tomar conciencia de que en realidad somos nosotros quienes podemos ejercer nuestra propia libertad para vivir conscientemente. Salir del círculo vicioso de la queja es el despertar de ser quienes somos. Gracias por tu comentario. Un abrazo

  36. resi dice:

    Es verdad lo que dices, la queja no lleva a nada, te paraliza y nos pasamos el dia quejándonos por todo, el trabajo, la pareja, los amigos, todo, pero luego no hacemos nada para cambiarlo! tenemos que cambiar la actitud con la que nos enfrentamos a la vida, hacer algo en lugar de pararnos en la simple queja!

    • Cierto Resi, pasamos el día quejándonos y sin hacer más que eso: quejarnos. Así que ha llegado el momento de vivir conscientemente, de darnos cuenta de nuestro presente y de lanzarnos a construir nuestro presente. Gracias.

  37. Hola! Me ha encantado el post, como bien dices la queja nunca llega a buen puerto me ha encantado la frase de construye la vida que deseas, todos debemos hacer lo mismo, a veces pasamos el día quejandonos y no nos damos cuenta que así no realizamos nada solo sentirnos mal y eso conlleva a que nuestra salud se resquebraje.
    Gracias por el post. Un beso!

    • Cierto corazón, la queja no sólo nos paraliza sino que además nos enferma. Cuando abandonamos la queja retomamos nuestro propio poder personal, nos empoderamos y nos atrevemos de una vez por todas a tomar las riendas de nuestras vidas. Un abrazo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *