La muerte, esa eterna compañera

La muerte, esa eterna compañera. www.yolandamorales.es

Aceptación, Conciencia Plena, Eternidad, Futuro, Libertad, Meditación, Miedo, Mindfulness, Muerte, Pasado, Presente, Responsabilidad, Toma de conciencia, Vida

«La muerte es un desafío. Nos dice que no perdamos el tiempo… Nos dice que nos digamos ahora que nos amamos«. 

Leo Buscaglia

Te crees eterno y vives de espaldas a la muerte pensando que la vida nunca terminará. De manera inocente, no quieres concebir la posibilidad de que quizás mañana no será más que una palabra. Una simple quimera que se quedará vagando en el mundo de lo irreal.

No te atreves a imaginar que no exista otro día posible para ti o para cualquiera de tus seres queridos. Y te aferras a un presente que no es eterno y cuyo curso jamás vas a poder detener. Porque lo cierto, es que con tan sólo vivir el instante presente ya se está convirtiendo en pasado.

El miedo a la muerte no es más que el miedo más absoluto a la vida. Quien vive plenamente no tiene miedo a morir. Clic para tuitear

La efímera magia de la vida en nosotros es precisamente su más dura contradicción. Tan sólo puedes habitar un ahora compuesto de instantes de un presente que se escapan. Un presente que confunde con un pasado que ya no volverá a ser jamás. 

Puede que por eso precisamente tengas la mala costumbre de no valorar ese regalo que es tu ahora. Porque en cuanto lo piensas se convierte en un recuerdo. Un recuerdo que tiendes a añorar, a querer olvidar o a proyectarlo, cuando eso es sencillamente imposible.

La desconocida travesía hacia la muerte

Tu historia personal suele discurrir entre el pasado y el futuro. Vas aferrándote a recuerdos del pasado que ya no habitan tu presente y  vas creando un futuro imaginario que puede que jamás exista. Tu mente se engancha a la mentira del ayer y del mañana para no experimentar conscientemente la realidad del hoy. Y mientras tanto, la vida va pasando y junto a ella viaja de la mano el eterno miedo al fin.

Quieres creer que en este escenario de la vida siempre estarás representando tu papel estelar. Y que también lo harán aquellos personajes que te acompañan en la escena. Pero lo cierto es que ninguna obra se mantiene en cartelera eternamente. Puede que dure más o menos representándose, pero tarde o temprano llegará a su fin. Y de esta manera, se dará paso a otras obras, con otros escenarios y con otros personajes.

Vive como si no hubiera un mañana, porque te guste o no la muerte está pisándote los talones. Clic para tuitear

En muchos momentos el ahora se vuelve esquivo por la falta de conciencia y por la dificultad de experimentar la desnudez del instante. Porque tu mente crea pensamientos por los que filtras cada segundo, a partir de recuerdos del pasado o de proyecciones del futuro. Y ahí reside precisamente el gran problema, al ir comparando tu imagen mental con la experiencia del ahora. 

Sentir la plenitud del presente

A través de la meditación hayamos ese espacio sin ropajes donde se produce el encuentro con nuestro ser, sin los artificios que crea nuestro ego. Es un espacio sin espacios, un tiempo sin tiempos. En esa práctica de la conciencia plena a veces puede surgir el miedo al vértigo del vacío, pero una vez vivido y aceptado ese miedo, el único camino posible es la paz y la serenidad que lleva consigo la aceptación.

Cuando resides, aunque sea por unos segundos, en ese espacio sagrado de la no-mente, ocurre algo único. Descubres que has trascendido a las limitaciones que imponen tus propias concepciones culturales ganando así en conciencia y en libertad.

Una vez que experimentas el estado puro de la meditación y de Mindfulness, encuentras que ya no hay barreras impuestas por el miedo y te encuentras reconciliándote con todos los aspectos del devenir de tu propia existencia. En ese momento reconoces que la muerte y la vida son parte de una misma obra. Y de repente, encajan todas las piezas del puzzle donde nacer y morir son pedazos concretos de la experiencia de todos los ahora que dan forma a la creación de la vida.

Deja a un lado las mentiras que crea tu mente sobre el pasado y el futuro, céntrate en la posibilidad de vivir el momento presente. Clic para tuitear

La muerte en mí

Para mí ser consciente de que la muerte es mi eterna compañera es tan importante como reconocer que cada día cuando me despierto es un nuevo nacimiento para mí. Cada ahora es una nueva oportunidad y sentir que podría ser la última, me hace ser más consciente que el espectáculo de la vida continuará esté yo o no esté. Que yo tan sólo soy una más de todos los personajes que aparecen en la escena y que únicamente puedo vivir la experiencia de mi propio presente.

Nacer y morir son simples episodios de una película en la que un día aparecí y en el que otro desapareceré. Eso es el ahora, la única experiencia posible, porque al fin y al cabo el mañana y ayer el no son más que palabras que jamás podré vivir en realidad.



Te invito a que te adentres en la verdad de tu ser, en ese espacio donde no existe el tiempo y donde estás en plena conexión con la vida que eres. Descubre la experiencia de la meditación y sentirás la magia de la impermanencia. 

 

¡Comparte esta entrada!

20 Comments

  1. Virginia dice:

    Hola Yolanda.
    Comienzo con la frase que nos pones: «La muerte..Nos dice que nos digamos ahora que nos amamos“.
    Decirlo porque si, sin esperar a que sea tarde.
    Es cierto que la vida continuara este yo en ella o no, pero nuestra consciencia «pequeña» y los apegos de separarte de los tuyos es lo que mas duele quizás, al menos para mí.
    La desconocida travesía hacia la muerte, así es: desconocida porque no sabemos como es y qué encontraras al otro lado.
    Si te enredas en pensar en ello, no disfrutas del hoy del momento y te pierdes entre el pasado y el futuro.
    Gracias por el espacio de reflexión.
    Un abrazo

    • Cierto Virginia, la muerte nos recuerda que ahora es el momento de amarnos, que ahora es el momento de vivir y de hacer todo aquello que nos hace sentirnos plenos. Creo sinceramente que tener consciente de nuestro paso efímero por la vida nos hace que sepamos disfrutar muchísimo más del momento presente. Un placer que te sirva este espacio de reflexión. Muchas gracias.

  2. Hola Yolanda.

    La verdad es que no pienso en la muerte pero cuando lo hago es un sentir incómodo. Tiene sentido entonces tomar conciencia y aceptar que en algún momento pasará y que no quiere decir algo negativo sino parte de cerrar el ciclo de la vida. Si eres alguien que tiene en su cabeza las 24 horas del día el concepto de muerte y le asusta, tiene que aceptarlo y vivir con libertad su vida, como dices cada dia es un nuevo nacer.

    • Muchas gracias por tu aportación, tienes razón en que no es posible ni útil estar pensando en la muerte constantemente. Mi propuesta es simplemente tomar conciencia de que lo más bello que poseemos es precisamente el presente y que por tanto no tiene sentido esperar a mañana para ser feliz. Un abrazote

  3. Por mi relación con personas de culturas y edades muy diversas, mi relación con el tema de la muerte es diferente a la de la mayoría de mi entorno. Está asumida, superada y puesta en su lugar. Lo único que me preocupa es no agonizar cuando ocurra.

    No hace tantos años que las familias tenían diez hijos asumiendo que la mitad bien podrían morir antes de cumplir cinco, diez, quince años. Todavía sucede en algunos países, por cierto. Pero en bastantes de los considerados «primer mundo», ser «familia numerosa» ya es poco habitual.

    ¿Se evita el tema de la muerte? Ciertamente sí. Igual que se evitan la filosofía, la religión y el arte; que son temas que entroncaban mucho tanto con la muerte como con el sentido de la vida.

    Por eso las personas que son religiosas, filosóficas o artísticas tienen una relación con la muerte con más conciencia y libertad que la del grueso de varias de las últimas generaciones occidentales, a quienes en mayoría solamente les preocupa celebrar la vida y se visten con el YOLO por bandera.

    De lo cual, por cierto, el mindfulness y el anclarse al presente son un máximo exponente. Pueden ser un remedio si te preocupa demasiado el momento de morir, y también puede ser peor el remedio que la enfermedad si te obsesionas con el presente y descuidas el progreso.

    Lo demás ya forma parte de las preferencias personales de cada cual.

    • Estoy contigo Sergio en que por lo general se evita todo lo que tenga que ver con el sentido de la vida, pero que sin embargo la libertad y la paz que nos aporta ser conscientes de lo efímero de la vida y por tanto del valor del presente es lo que hace que tomemos las riendas de nuestras vidas. Gracias por tu reflexión. Un placer tenerte por aquí.

  4. La muerte nos enseña a vivir con plenitud. Recuerdo que hace algunos años pensaba en la muerte como algo simple, natural. Luego de perder a mi abuela, comencé a sentir temor, por mi familiares y amigos e incluso por mi propia muerte. Hace poco una amiga murió y eso me hizo entender cuán frágiles somos y cuánto tenemos que aprender sobre la vida, desde entonces me propuse vivir a plenitud y disfrutar de cada momento, sin ataduras y sin temores. Aceptar la muertes es tener conciencia, libertad y vida.

    • Cierto Alexandra, tener conciencia de la muerte nos aporta la sabiduría de agarrar con más ganas el presente. Yo en muy poco tiempo he perdido a personas muy importantes para mí y si algo aprendido es precisamente a no dejar nada para mañana y a disfrutar mi ahora como lo único que existe. Muchas gracias por tu reflexión. Un abrazo

  5. Lo que dices es tan pero que tan cierto. La muerte nos acompaña de manera constante. Lo que pasa es que no la reconocemos porque no es el momento de hacerlo. Aqui en mi pais hay un decir en cuanto a la muerte que la explica muy bien. «Nadie se muere en la Víspera» el dia que se termine tu obra de teatro llamada vida se acaba.

    • Pues si Jessica, nos guste o no nos guste la muerte nos acompaña desde el mismo momento en que aparecemos en el teatro de la vida. Por cierto, me encanta el dicho de tu país «nadie se muere en la víspera» ¡cuanta razón tiene! Un abrazo y gracias por tu comentario.

  6. Mar dice:

    Algo que siempre deberiamos de tener presente y aceptarla es a la muerte. Por desgracia o por suerte le tenemos miedo, sentimiento que nos paraliza solo con pensar en ella, es mi opinión. Un saludo

    • Cierto Mar, tenemos miedo a la muerte pero porque realmente tenemos miedo a la vida, tenemos miedo a tomar las riendas de nuestras vidas, a vivir en función de nuestro propósito y desde nuestra libertad. Desde ahí es normal que no queramos pensar en la muerte, al igual que no queramos pensar en el sentido y el valor que le damos a nuestras vidas. Gracias por tu reflexión. Un abrazo

  7. Hola! Es cierto que la muerte es nuestra compañera y que debemos vivir el presente plenamente sin dejar nada para mañana, disfrutando de cada uno de nuestros días y de nuestros seres queridos, solo de esta manera estaremos ganando en conciencia, en libertad y en vida. Debemos ser conscientes de que la vida tiene un principio y un final y asumirlo. Un saludo.

    • Claro que sí, vamos a vivir el presente plenamente, disfrutando cada instante y por supuesto disfrutando el hermoso regalo que nos aporta la presencia de las personas que queremos. Gracias por estar ahí

  8. Desirée dice:

    Hola, es totalmente cierto, la muerte es un gran compañera, el futuro que a todos nos espera y muchas veces tratamos de olvidarla. Es algo de debemos aceptar y asumir y para ello valorar todo lo que se nos presenta en el día a día en nuestra vida. Es totalmente cierto, gracias por ayudarnos a reflexionar en ello, un saludo.

    • Gracias a ti Desirée por tu comentario, estoy contigo en que ser conscientes de lo efímero que es la vida nos hacer precisamente agarrar con más ganas el día a día de nuestras vidas. Un placer contar con tus reflexiones.

  9. Gabriela dice:

    Hola Yolanda! Un tema que para muchos es un terror y es que muchas son las personas que le tienen miedo a la muerte terrenal de nuestro cuerpo físico y prefieren hacer o no pensar en eso pero como bien lo dices ¨La Muerte nos pisa los talones¨, cada día que despertamos es un regalo del presente por ello debemos vivirlo como si fuese el último porque no hay nada de mentira o engaño de que mañana ya no estemos.

    No por nada el presente se llama presente porque es un regalo, es una frase que leí por ahí en internet pero no recuerdo quien fue para citarlo jeje, creo que al ser realista acerca de la posibilidad de no estar presentes mañana nos ayuda a tener más conciencia, libertad y vida. Concientes de decir lo que sentimos y vivir y disfrutar cada minuto que respiramos.
    Abrazos!

    • Estoy contigo Gabriela en que el miedo a la muerte es algo bastante común, pero realmente esta es una maravillosa señal que nos recuerda que podemos vivir cada día como si fuera el último y que desde luego es importantísimo no dejar que nuestros sueños puedan morir con nosotros. Para mí ser consciente de la muerte es ser consciente de la vida, de su valor y de mi libertad para asumir mi propia responsabilidad para tomar las riendas de mi vida. Gracias por tu participación y un abrazote enorme.

  10. Rebecaml dice:

    Ha sido agradable e interesante leer esta entrada sobre el tema de la muerte, algo que quizás a todos nos angustia, pero que desde el principio de los tiempos nos ha hecho compañía, vivimos como si nunca fuéramos a morir o a perder a nuestros seres queridos, si tomasemos conciencia de la muerte como algo natural quizás apreciariamos más la compañía de amigos y familia, viviríamos más plenamente y nuestro duelo llegado el momento no sería algo traumante porque somos conscientes de que es algo inevitable.

    • Tienes toda la razón «vivimos como si nunca fuéramos a morir» y eso nos hace precisamente no tener consciencia del valor que tiene el presente, así que vamos a agarrar con ganas nuestro ahora, vamos a hacer aquello que realmente nos nace de nuestras entrañas y vamos a disfrutar de este gran regalo que estar aquí. Muchas gracias por tu comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *